La demencia con cuerpos de Lewy es una enfermedad neurodegenerativa que combina síntomas del Alzheimer y el Parkinson. Quienes la padecen suelen presentar pérdidas de memoria, dificultades de la atención y el pensamiento, alucinaciones visuales, así como rigidez muscular, lentitud de movimientos y problemas de equilibrio. Estos síntomas repercuten de forma directa en la autonomía y en la calidad de vida, tanto en la persona como de sus familiares y cuidadores.
En este contexto, la fisioterapia juega un papel fundamental. No se trata únicamente de mantener la movilidad física, sino de ofrecer estrategias que permitan conservar la mayor independencia posible y reducir el riesgo de complicaciones asociadas.
Objetivos de la fisioterapia en la demencia con cuerpos de Lewy
La intervención fisioterapéutica se centra en varios objetivos:
1. Mejorar la movilidad
Trabajar la amplitud articular y la fuerza muscular para mantener la capacidad de realizar actividades básicas del día a día, como levantarse de la cama, caminar o sentarse en una silla.
2. Favorecer el equilibrio y la coordinación
Los problemas motores aumentan el riesgo de caídas; por eso se aplican ejercicios específicos para mejorar la estabilidad postural.
3. Prevenir complicaciones secundarias
La inactividad puede provocar rigidez, dolor y pérdida de masa muscular. La fisioterapia busca mantener al cuerpo activo y funcional.
4. Estimular las capacidades cognitivas a través del movimiento
La actividad física está directamente relacionada con la activación cerebral, lo que contribuye al bienestar global.

Técnicas y estrategias de fisioterapia
La fisioterapia se adapta a cada persona, en función de su estado físico y cognitivo. Algunas de las técnicas más empleadas son:
- Ejercicios de movilidad articular. Movimientos suaves que ayudan a conservar la flexibilidad.
- Trabajo de la marcha. Caminar con apoyo, practicar giros o levantarse de la silla de manera controlada.
- Ejercicios de fortalecimiento. Con bandas elásticas, pelotas u otros materiales sencillos, buscando mantener la fuerza necesaria para las tareas básicas.
- Entrenamiento del equilibrio y la coordinación. Juegos de estabilidad, cambios de peso o ejercicios en superficies seguras.
- Estiramientos y relajación. Útiles para disminuir la rigidez y aliviar el dolor.
- Ejercicios respiratorios. Que mejoran la oxigenación, la postura y ayudan a prevenir complicaciones respiratorias.
En algunos casos, se combinan estas técnicas con estímulos sensoriales (música, objetos de colores) que hacen más atractiva la actividad y fomentan la participación.
Un enfoque integral en el tratamiento
La fisioterapia en la demencia con cuerpos de Lewy debe considerarse parte de un abordaje integral. Los mejores resultados se obtienen cuando se combina con la atención médica, la terapia ocupacional, el apoyo psicológico y la implicación de la familia o cuidadores.
La comunicación entre profesionales y entorno cercano permite diseñar programas personalizados, en los que la seguridad y la dignidad de la persona siempre son prioridad.
Conclusión
La demencia con cuerpos de Lewy plantea desafíos complejos, ya que combina alteraciones cognitivas y motoras. Sin embargo, la fisioterapia ofrece una vía de acompañamiento que va más allá del ejercicio físico: significa movimiento, prevención, estimulación y, sobre todo, calidad de vida.
La fisioterapia ayuda a que la persona mantenga su independencia durante más tiempo, reduciendo complicaciones y fortaleciendo su bienestar físico y emocional.
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