Los accidentes cerebrovasculares (ACV) son una de las principales causas de discapacidad y mortalidad en el mundo. Se producen cuando se interrumpe el flujo sanguíneo hacia una parte del cerebro, privando a las células cerebrales de oxígeno y nutrientes. Sin un flujo sanguíneo adecuado, las neuronas empiezan a morir en minutos; lo que puede generar daños permanentes si no se actúa rápidamente.
Tipos de ACV
Existen tres principales tipos de ACV:
- Accidente cerebrovascular isquémico. El más común y representa aproximadamente un 87% de los casos. Se produce cuando un coágulo bloquea una arteria que lleva sangre al cerebro
- Accidente cerebrovascular hemorrágico. Se produce por la ruptura de un vaso sanguíneo en el cerebro, lo que causa sangrado y presión en el tejido cerebral.
- Accidente isquémico transitorio. También conocido como “mini ictus”. Ocurre cuando el flujo sanguíneo se interrumpe temporalmente. Aunque los síntomas desaparecen en pocas horas, es un signo de advertencia de un posible ACV más grave en el futuro.

Impacto del ACV y objetivos de la fisioterapia
Tras un ACV, los pacientes pueden experimentar hemiparesia, espasticidad, dificultades para caminar, alteraciones del equilibrio y dolor crónico. La fisioterapia tiene como objetivo:
- Recuperar la movilidad funcional. Ayudar al paciente a retomar actividades básicas como sentarse, caminar y usar las extremidades superiores.
- Reducir la espasticidad. Disminuir la rigidez muscular y mejorar la flexibilidad.
- Restaurar el equilibrio. Trabajar la postura y prevenir caídas.
- Prevenir complicaciones secundarias. Evitar contracturas y úlceras por presión.
- Fomentar la independencia. Ayudar al paciente a retomar actividades de la vida diaria.
Tratamiento fisioterapéutico
Fase aguda (primeras semanas)
- Movilizaciones pasivas para evitar rigidez
- Cambios posturales para prevenir úlceras
- Ejercicios respiratorios para mejorar la oxigenación
Fase subaguda (1-6 meses)
- Reeducación de la marcha con ayudas técnicas
- Control postural para mejorar la estabilidad
- Técnicas para reducir la espasticidad, como estiramientos y movilizaciones
Fase crónica (más de 6 meses)
- Fortalecimiento muscular y ejercicios funcionales
- Entrenamiento de habilidades específicas, como subir escaleras
- Terapias avanzadas, como estimulación eléctrica funcional o terapia espejo
Los fisioterapeutas utilizan técnicas cómo:
- Método Bobath. Reeducación el movimiento normal
- Estimulación eléctrica funcional. Activación de los músculos paralizados
- Terapia espejo. Mejora de la función motora a través de la visualización
- Mejora la movilidad en un entorno acuático
Conclusión
La fisioterapia es esencial en la recuperación tras un ACV. Un programa personalizado puede ayudar al paciente a superar limitaciones físicas, recuperar funcionalidad y mejorar su calidad de vida. La constancia y el trabajo conjunto entre el equipo terapéutico, el paciente y la familia son fundamentales para alcanzar los mejores resultados.
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